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VII DIA NACIONAL DE LAS MILICIAS UNIVERSITARIAS

La sede de la Brigada Ligera Paracaidista Almogávares VI, (BRIPAC) en Alcalá de Henares (Madrid) fue marco incomparable para la celebración del VII Día Nacional de las Milicias Universitarias, que este año tuvo una doble conmemoración, en Madrid y en Barcelona.

El acto de Alcalá de Henares, organizado por la Presidencia Regional de UNAMU de Madrid, conmemoraba, al igual que la de Barcelona, el L aniversario de la entrega de despachos a los Oficiales y Suboficiales de Complemento de la VII Promoción de la Milicia Universitaria -IPS- y el XXV aniversario de la misma ceremonia hecha a los Oficiales y Suboficiales de Complemento de la III Promoción de la Milicia Universitaria -IMEC-.

El solemne acto celebrado en el Acuartelamiento "Primo de Rivera" de la Brigada de Infantería Ligera Paracaidista "Almogávares VI", estuvo presidido por el General Jefe de la Región Militar Centro, Excelentísimo Sr. D. Juan Manuel Bada Requena, a quien acompañaban en la tribuna los Excelentísimos Señores Teniente General D. Antonio Martínez Teixidó, ex-Capitán General de Cataluña; Generales D. Manuel Fuentes Gómez-Salazar, Comandante Militar de Madrid ; D. Manuel de Lara Cimadevilla, Jefe de la Fuerza de Acción Rápida (FAR) ; D. José Sierra Tabuenca, Jefe de la Brigada Paracaidista ; D. Antonio Muñoz Manero, ex-Jefe de dicha Brigada, y D. José Benito González, Jefe de la Junta Delegada de Compras del Ejército de Tierra. Asimismo, estuvieron presentes numerosos Jefes y Oficiales, tanto de la BRIPAC como de otros destinos, ente ellos, el Coronel D. José Luis Cómitre Bello, Enlace del Estado Mayor del Ejército de Tierra con los Cuadros de Mando, Milicias Universitarias entre ellos.

En representación de UNAMU ocupó puesto en dicha tribuna D. José Mariano López Cepero y Jurado, número uno de la 1ª Promoción de Infantería de la Milicia Universitaria, fundador de nuestra Asociación y hoy Presidente del Patronato de la "Fundación Cultural Milicia Universitaria" promovida por UNAMU.

Los actos comenzaron a las diez y media de la mañana, hora en la que formaron en la explanada del acuartelamiento dos bloques integrados respectivamente, por una Escuadra de Gastadores del Cuartel General de la Brigada Paracaidista, la Banda de Guerra de la Bripac, una Compañía de la Bripac III y los respectivos banderines. Y el segundo bloque estuvo formado por los componentes de la VII Promoción de la IPS y la III de IMEC, que renovaban su Juramento a la Bandera. Fuera de Formación, asistieron más de medio centenar de miembros de UNAMU acompañados de sus familiares.

La fuerza militar formó con uniforme de parada, en mangas de camisa, con fusiles de asalto y machete. Los portabanderines, con manoplas blancas. Por su lado, los 138 componentes de los bloques de UNAMU vestían traje oscuro y portaban como distintivo, la Beca Universitaria con el escudo de nuestra Asociación, muchos de ellos con sus condecoraciones. Mandaba la formación de UNAMU, el presidente de la Junta Regional de Madrid, Alférez de Infantería Rafael Luna Gijón y a su lado formaba el Presidente de Honor de la VII Promoción, Alférez de Infantería Tomás Pelayo Ros.

A las once hizo acto de presencia el Capitán General de la Región Militar Centro, Teniente General Bada Requena, quien, después de recibir la novedad por parte del General Jefe de la BRIPAC, pasó revista a los bloques formados en la explanada y, seguidamente, ocupó su puesto en la tribuna. A ambos lados de la misma se instalaron los numerosos familiares y acompañantes que se sumaron al homenaje a la Bandera, entre ellos una selecta representación de la Milicia Naval Universitaria y de la Milicia Aérea Universitaria, con sus respectivos Presidentes, especialmente invitados por UNAMU.

A los acordes de una marcha militar interpretada por la Banda de Música de la BRIPAC desfilaron bajo la Bandera de España, renovando su juramento, los miembros de las dos promociones que conmemoraban la entrega de sus despachos de Oficiales y Suboficiales y sin solución de continuidad, sus esposas y familiares

Alocución de Pelayo Ros.

Tras la renovación del juramento, habló en nombre de la VII Promoción de IPS y de la III de IMEC, Tomás Pelayo Ros quien calificó como imborrables los recuerdos de su permanencia en el Ejército que, a pesar del tiempo transcurrido, siguen intactos. Recordó que aquellos eran años de escasez y sacrificio y que su generación pasó dificultades y privaciones. Subrayó que, por edad, su generación no había participado en la lucha entre hermanos y que, toda ella tenía la esperanza de que, desde el cuartel a la industria, desde el taller a la Universidad, se lograría que todo quedase superado, porque "todos deseábamos sembrar la paz en los espíritus y la alarma en las conciencias, con la seguridad de que el esplendor y la gloria de otros días volvería a nuestra Patria, a la que queríamos sin fisuras, sin sobresaltos y unidad para siempre".

Acabó su discurso con un recuerdo a los miembros de nuestras promociones que ya no están entre nosotros y reiteró su emoción y el orgullo de pertenecer al Ejército de España y el agradecimiento a la Brigada Paracaidista por complementar el solemne acto que se celebraba, rogando al Capitán General que transmitiese a S.M. el Rey la lealtad de tantos oficiales y suboficiales de las Milicias Universitarias, con la ilusión puesta en la unidad de España, dentro de sus peculiaridades culturales regionales.

Discurso del General Jefe de la BRIPAC.

Después de dirigir un saludo al Capitán General y a las demás autoridades militares y familiares y asistentes al acto, el General Sierra, Jefe de la BRIPAC, resaltó cómo desde 1943 en que obtuvieron su despacho de Alférez los componentes de la I Promoción de la Milicia Universitaria, año tras año, con distintas denominaciones, generaciones de jóvenes entusiastas no dudaban en sacrificar sus descansos de verano para asistir a los campamentos de Formación Militar, en un deseo de máximo compromiso con la defensa nacional. "Prestabais juramento a la Bandera de España con emoción contenida, orgullo no disimulado y la satisfacción del ánimo de servicio que estabais dispuestos a asumir con la Patria". "Hoy -añadió seguidamente- con la misma emoción, con no menos orgullo y con la satisfacción de lo que habéis aportado en generosa entrega diaria desde los distintos puestos que habéis ocupado en la Sociedad, renováis vuestro juramento en un afán de testimonio ante una época vacilante, sacudida por grandes incertidumbres, en la que se han deteriorado determinados y no pocos valores morales, proclamando en ese testimonio el amor a la Patria".

Afirmó más tarde que por la coherencia de ayer y por la firmeza en el mantenimiento de vuestras convicciones hoy, "merecéis el reconocimiento de la Sociedad y del Ejército. Reconocimiento de la Sociedad por vuestra conciencia nacional sobre la defensa de España, esa realidad histórica incuestionable, siempre tratada de desvirtuar por alguien, y reconocimiento del Ejército, porque vosotros sois el lazo o vínculo de unión entre esa Sociedad civil a la que pertenecéis y las Fuerzas Armadas a las que amáis".

Terminó el General Sierra su arenga felicitando a UNAMU por la renovación por sus miembros del Juramento a la Bandera y por el emocionado recuerdo y homenaje a los Caídos de la Milicia Universitaria en acto de servicio, "exaltados a su más alta representación por el Alférez Rojas Navarrete, muerto en combate". Y finalmente, tras recordar un pensamiento de Ortega y Gasset, concluyó con el triple grito de ¡Viva España!,¡Viva el Rey! y ¡Viva el Ejército!, que fueron coreados por todos los asistentes.

Desfile y exhibición paracaidista.-

Terminado el discurso del General Sierra, la celebración militar se cerró con un brillante desfile de la Compañía de la BRIPAC a ritmo marcial legionario paracaidista, entre la emoción y los aplausos de los asistentes.

A continuación y como broche del acto conmemorativo del Día Nacional de las Milicias Universitarias, personal especializado de la Brigada realizó una serie de saltos de exhibición, en apertura manual y retardada desde un helicóptero tipo "Chinook". En el salto participaron 33 paracaidistas en oleadas de 16 y 17 hombres, respectivamente, y que, pese al viento racheado que soplaba intermitentemente, cayeron con precisión matemática en los lugares señalados ante la tribuna de las autoridades.

La espectacularidad del salto se vio incrementada en la segunda oleada, cuando, desde el cielo, descendieron la Bandera nacional y el guión de UNAMU portados por el veterano Capitán De La Macorra, quien, estando en la reserva, obtuvo permiso especial para efectuar el salto en nuestro honor, gesto que UNAMU no olvidará.

La celebración terminó con un vino español en las instalaciones de la Base de la unidad de élite, animado por las interpretaciones musicales de la Banda de la BRIPAC, entre las que no faltó la canción más tradicional de todos los campamentos de la Milicia: "Margarita se llama mi amor", que fue coreada por todos los presentes, bajo la batuta de su autor, el compositor Alférez Julio Salgado Alegre, socio de UNAMU, asistente al acto conmemorativo.

Durante el ágape, Rafael Luna, presidente de la Regional de Madrid, pronunció una breve alocución de agradecimiento a la Brigada Paracaidista por la acogida que había tenido en sus instalaciones para la organización de los actos conmemorativos del Día Nacional de las Milicias Universitarias y felicitó a todos los participantes en el salto paracaidista por su impecable ejecución.

El Teniente General Bada Requena, General Jefe de la Región Militar Centro, respondió destacando la emoción que había sentido al contemplar el acto de renovación del juramento a la Bandera por personas que habían tenido una corta experiencia militar durante su periodo de formación y de prácticas en las distintas unidades que les correspondieron, una vez terminados sus estudios universitarios, pero que conservaban hondamente prendidos los valores de sentido del honor, disciplina y amor a la Patria que practicaron en su breve pero intensa dedicación militar.

El Teniente General, que se definió como un enamorado de su profesión militar, manifestó su comprensión y agradecimiento por el gesto que había presenciado y en referencia a las palabras pronunciadas por Pelayo Ros, animó a perseverar en esa actitud de servicio a la Patria, terminando con un brindis por España y por el Rey.